Un pequeño pedazo del infierno

– No fui yo, fueron las voces, yo nunca quise esto. Pero… ¿cómo hacer lo correcto, cuando lo único que sientes es odio?

– Ya, pero ¿de quienes son esas voces?

– ¡No lo sé! No se si provienen del cielo o del infierno, pero están ahí, a todas horas, no me dejan dormir ¡Me estoy volviendo loco!

– Lo sucedido es muy grave y lo sabes… alguien tiene que pagar por ello…

– ¡Ya lo sé! ¡No me lo repita más coño! ¿Cree usted que  me gustó ver a mi amigo entre mis brazos, mal vestido, despeinado, como un puto vagabundo expulsando sangre por la boca? ¡Usted no tiene ni puta idea!

– Solo busco una explicación convincente.

– Joder, llevo horas aquí ¿qué demonios quiere de mí?

– Ya lo sabes, cuéntame que ocurrió.

– ¡Me lo ordenaron, me lo ordenaron joder! Yo nunca quise, pero era mi misión. Fue algo extraño… cuando cerré los ojos el estaba bien, pero al abrirlos de nuevo los suyos ya no tenían vida, todo estaba lleno de sangre…mis manos, mi ropa, el suelo de la casa, ¡todo!

El estaba en contra mía, me hacía la vida imposible. Me seguía allá donde iba, lo abarcaba todo… mi trabajo, mi familia, mis amigos. Estuve encerrado en mi casa durante un mes y medio, sin salir y sin apenas comer. El insomnio se apoderó de mí, tenía miedo de que un día entrara en mi habitación y acabara con todo, el también tenía una misión y el objetivo era yo.

– Tengo entendido de que usted abusa de ciertas sustancias.

– ¿Y que? ¡Esa mierda no tiene nada que ver con esto! ¡No me entiende joder, le estoy hablando de un objetivo, una misión, un mandato que viene de arriba!

 

Al principio no hacía caso a las voces, pero lo único que hacía era empeorar las cosas. Finalmente tuve que obedecer, hice lo que me ordenaron, tuve que eliminarlo.

– Bien, ya era hora de que reconociera su delito. Esto es un mero trámite, porque tenemos pruebas suficientes para inculparlo, solo quería oírlo de su boca.

– ¡Maldita sea! ¡Claro que fui yo, y me arrepiento, pero no pude evitarlo, no pude! ¡Era mi amigo, crecimos juntos, yo nunca quise esto!

– Bueno, eso explíqueselo a su familia. Por favor, llévenselo.

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