Ese bonito mundo de la cocina

Hay preguntas transcendentales, básicas en eso que llamamos universo, las cuales, giran empujadas por energía electromagnética, sin dirección establecida, alrededor de un núcleo de calor incandescente por el espacio-tiempo.

Preguntas, que en el caso de que fueran resueltas, cambiarían las leyes más importantes de la física moderna.

Hay muchas cuestiones de tan vital importancia, pero yo, voy a centrarme hoy en una en concreto, una que os resultará muy familiar y que casualmente, da nombre a este blog: “¿Dónde se cuecen las judías?”

Ya era hora, que el blog con tal nombre, hablara de cocina. Este articulo, está pensando para aquellos que la cocina, es ese lugar donde está la cerveza, de donde su madre saca los platos llenos de comida, tal vez, teletransportados directamente a través de un agujero de gusano desde el espacio exterior o de donde hay que coger la basura, cuando su madre le grita que debe bajarla, cuidado con ese agujero negro amigo.

Toda la cocina, puede resumirse en unos pocos pasos, que llevándolos a cabo con orden, pueden convertirte en un Ferrá Adriá o en un Karlos Arguiñano, bueno, para convertirte en este último, habría que dar además, un curso intensivo de música popular, poca cosa.

Para entrar en materia, os contaré un poco de mi vida, soy un chico que he vivido 22 de mis 25 años en casa de mis padres, con todo lo que conlleva eso, 0 en cocina, 0 en limpieza, 0 en responsabilidades, vamos, el típico joven español. Desde hace 2 años, vivo en un piso compartido en Granada y como es lógico, me he tenido que poner al día en mis asignaturas pendientes. Evidentemente, no es lo mismo haber tenido durante esos años un 3.5 o un 4, llegar al 5 se me antoja algo sencillo, pero de un 0…, ya hay que echarle…ganas, empezamos.

Consejos prácticos:

· Ante todo y como consejo primordial: no es necesario estar durante todo el proceso de cocinado frente al fogón o vitro. Hay cosas más interesantes que hacer como por ejemplo, ver la tele, charlar por el msn o simplemente hacer el gamba, que además os servirá de práctica.

· La tele nunca te mentiría: En este caso, es una gran consejera en temas de cocina. Quién no ha visto alguna vez, la típica película americana, en la que la familia Johnson va a celebrar la noche buena y por una cosa o por otra, a la señora Johnson se le echa el tiempo encima y hábilmente, se le ocurre la idea de:

 – Oh noo, Michael!!, al pavo aún le queda 1 hora y tus padres están al llegar, ¿qué hacemoos?
 – ¿A mi que me cuentas?, estoy viendo la final de la Superboul.
 – ¿En Navidad?
 – A mi también me resulta raro, pero si, es la final.
 – Madre miaa, que desastree…¡¿qué podemos hacer?!, mmmmmm, ¡YA SÉ, si el horno está a 200º y le queda 1 hora, si lo ponemos a 400º, se hará en 30 minutos y a 600º en 15 minutos!
 – Pues espera entonces, voy a por el reactor nuclear, ahora vengo.
 – ¡Cariño, de camino saca estas bolsas de basura!
 – Cojones…

· Las madres a veces se equivocan: No siempre tienen razón, ¿recuerdas la charlita del orden y demás?. Error muy grave, una cocina desordenada es una cocina en condiciones. Teniéndolo todo desperdigado, te sentirás como en tu cuarto, cosa que te ayudará a sentirte mejor, más tranquilo y te ahorrarás esa tediosa tarea de abrir y cerrar puertecitas de armario grrrr ¡LAS ODIO!.

· Los tiempos se manejan solos: No hay mejor momento para fregar los platos, que en el momento justo en el que estás cocinando. Te crea tensión e incrementa tus niveles de adrenalina, haciendo de la cocina, algo emocionante, apasionante, palpitante, solo comparable con la caída libre desde un avión o llamar a la puerta de tu vecino y salir corriendo, sobrecogedor.

· Las proporciones son odiosas: Somos jóvenes, necesitamos riesgos para sentirnos vivos. Es de lógica pensar, que cuanto más eches de cualquier condimento, más sabor tendrá, las matemáticas no engañan. Por tanto, no te fíes de esos libros de recetas escritos por carcamales. Somos la generación de lo práctico, si tenemos que verter una cierta cantidad y vemos que todavía queda en la lata, pos lo echamos, así sabrá más y si queda media lata, pues también, ¡así sabrás más todavía!. El papel transparente, (papel “fill” o “filz” o “Flip” o “Filip” o “Fizzz”) pronto desaparecerá de las estanterías de todos los supermercados del mundo.

· Y por último, la gran pregunta que os hacéis todos, ¿dónde se cuecen las judías?: Bueno, para este apartado, quiero haceros saber, que el nombre de este blog apareció tras una larga reunión con mi amigo y socio Alan. Cuando llegamos a tal nombre, eramos conscientes de la magnitud del mismo, no somos así de verdad, en la realidad somos chavales normales, podría decirse incluso buena gente, no queríamos engañaros, para nada era nuestra intención, entiendo, que a estas alturas del artículo os sintais defraudados, decepcionados, con las manos congeladas mientras sujetais ansiosos una bolsa de judías congeladas, pero es así y debo admitirlo aquí y ahora:

Las judías no se cuecen…

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