Nómadas, relatos de viajes

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Nómadas es una antología de relatos que nos harán viajar alrededor del mundo, desde Jerez de la Frontera hasta Oriente Medio, cruzando el desierto en busca de la fuente de la eterna juventud.

Escritores consagrados y otros que se abren camino, se unen para mostrar su visión del mundo y para transportarnos a través de sus palabras a numerosos lugares como si fuéramos nómadas. Con una temática común, esta antología nos muestra una selección de relatos a través de una amplia variedad de estilos, donde se mezcla la denuncia social, la idealización de los paisajes, la ciencia ficción y la aventura.

Relatos que atrapan y hacen viajar al lector, donde sin serlo, nos convertimos en protagonistas de cada uno de ellos, caminando por las calles de Jerusalén, viajando a Islandia o paseando por una ciudad llena de mentiras.

La selección de los mismos ha sido realizada por Elías Gorostiaga y los autores que han colaborado son:

Javier López Menacho, Luis Artigue, Manuel Astur, David Barba, Sergi de Diego, Sergi Bellver, Jorge Carrión, Carlos Castán, Nadia del Pozo, Jordi Esteva, Gabi Martínez, María Perezugua, Marta Sanz, Lorenzo Silva, Óscar Solana, Yago Vasil, Juan Vico, Manuel Vilas, David Yeste, Carlos Zanón y Felipe Zapico.

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El garaje

Aún recuerdo con nostalgia, aquellos interminables días de verano. El calor asfixiante de Jerez golpeaba sobre nuestras cabezas, aún adolescentes por aquellos tiempos.

La oferta de ocio era inexistente para seis chavales que, a sus 15 años, se refugiaban en un garaje y que jugaban a soñar.

Fueron tardes de rock.

No necesitábamos nada más para pasarlo bien. Unos refrescos, unas patatas de bolsa y rock, mucho rock en directo. Era la edad de formar una banda, de crear las primeras composiciones, de canalizar toda esa energía para después convertirla en notas.

Aún recuerdo a Juan tocando la guitarra, a Mariano orgulloso de su primera eléctrica… El recuerdo de un tiempo mejor.

Hacía calor, mucho calor en el garaje, pero no importaba. Pasábamos toda la mañana, toda la tarde e incluso cenábamos allí. ¿Qué tenía el exterior para nosotros? Absolutamente nada.

Recuerdo que durante ese verano solo existía una ruta, la de mi casa al garaje. El trayecto apenas duraba 2 minutos. El único paisaje que vi en esa época fueron los pisos de mi barrio.

Reflexiones de Robinsón ante un bacalao, Manuel Vázquez Montalbán

Animus est in patinis. Mi alma está en el plato, decía Terencio. Y quizás sea esta la frase que defina el libro. reflexionesdeunrobinson

Reflexiones de Robinsón ante un bacalao cuenta la historia de un náufrago, obispo en excedencia y experto en la ciencia de los apetitos y placeres culinarios, que se dedica a filosofar en una isla desierta y a recordar, con gula, todos los placeres gastronómicos de los que ha disfrutado como tesorero del Vaticano, posición que le permitió disfrutar de los más suculentos manjares en las catedrales del bien comer.

Porque al fin y al cabo, la gula es el tema principal del libro, aunque constantemente se ligue (utilizando un término gastronómico) con la doble moral eclesiástica, el surrealismo y el erotismo.

Porque existe una relación entre la gastronomía y el erotismo. Como comentaba Vázquez Montalbán en una entrevista, “en cierta ocasión me dijo Dalí que con Greta Garbo sólo se podía comer lenguado a la plancha. Entonces me puse a pensar que comería yo con determinadas mujeres. De ahí surgió la idea de asociar la erótica con la gastronomía. Así como existen las asociaciones de ideas, también se dan las asociaciones totalmente arbitrarias entre guisar, comer y amar.” 

La mesa y la cama, dos placeres mundanos.

Al fin y al cabo ¿qué es moral y que inmoral? ¿Quién lo decide? En palabras del autor, “todo lo que hace referencia al placer es gozosamente calificado de inmoral. Para los moralistas, sólo el sufrimiento es moral. En las religiones hay ayunos, cuaresmas y ramadanes. Estoy en contra de todas ellas – la católica, la islámica y la neoliberal – porque, al defender valores absolutos, acaban siendo totalitarias.”

Pero no todo es tan profundo en este breve libro. También hay espacio para mostrar recetas con todo lujo de detalles e incluso una memorable oda al bacalao. Un libro recomendado para los seguidores de Manuel Vázquez Montalbán y gastrónomos. Se aconseja no leer en ayunas.

No se que haría si encontrara un mensaje así en una botella, pero sin duda reflexionaría mientras degusto, a modo homenaje, un delicioso bacalao al pil pil metafísico.

 

* Fragmentos de la entrevista:  Nativel Preciado (Tiempo, 1996)

El poder del perro, Don Winslow

El-poder-del-perroSiempre he sido muy reacio a leer libros que ya aparecen con la etiqueta de best seller antes de pasar por la imprenta y más si se trata de un tema tan trillado como la guerra contra el narcotráfico por parte de los EEUU. Fue un regalo, así que le di una oportunidad. Y menos mal que lo hice.

Drogas, venganza, mexicanos, americanos e irlandeses. Sexo, traición, armas y violencia. El poder del perro tiene todos los ingredientes para que se vuelva totalmente adictivo.

Ambientada en los años 70, se mueve en varios escenarios;  San Diego, México, New York y Colombia. Art Keller, un agente de la DEA, comienza una venganza personal contra la familia de narcotraficantes de los Barrera. Pero en esa guerra se cruzarán otros actores, (Gobiernos, mafias, prostitutas e incluso la Iglesia) que tarde o temprano se verán relacionados entre sí.

En muchas ocasiones es  difícil diferenciar quien es el bueno y quien es el malo, hasta donde llegan los intereses personales y los políticos  e incluso podemos ver hasta donde es capaz de llegar el ser humano por el poder. A pesar de tener 719 páginas, la lectura me pareció muy fácil, ya que Winslow nos ofrece la visión de cada personaje, mantiene la tensión y la intriga en cada página y acompaña cada una de ellas con escenas muy cinematográficas  y una narración muy ágil.

Pero este libro no es sólo la historia del agente Keller y su venganza. También es la historia de Callan, un joven convertido en asesino por azar, la de Nora, una prostituta de alto standing y por supuesto, es la historia de la familia Barrera. También es una forma de comprender porqué aún existen problemas con el tráfico de drogas, el funcionamiento de los Gobiernos y las mafias y la política actual.

En definitiva, un libro que atrapa desde la primera página, lleno de acción, con personajes muy duros y a la vez reales. Muy recomendable para los amantes de la novela negra y no tanto para los lectores sensibles a la violencia y la sangre.

 

* Parece ser que están preparando una serie basada en la novela, pero como se suele decir, será mejor el libro.

California 83 y Chorromoco 91, de Pepe Colubi

calif83California 83 y Chorromoco 91 son dos novelas difíciles de clasificar, donde se mezcla el patetismo, las borracheras, el humor más cerdo que haya dado este país, con la música y la televisión.

California 83 es la primera parte de las aventuras de Pepe, un adolescente español que estudiará COU en EEUU, siempre bajo la ley del mínimo esfuerzo. Sufrirá por adaptarse a la cultura y costumbres de un país tan distinto al suyo y se adaptará perfectamente a la televisión por cable americana, una orgía visual de 35 canales, hasta convertirse en un adicto a la MTV y a los telepredicadores.

La vida en el instituto es muy parecida a la de las series americanas; animadoras, amor junto a las taquillas, macarras de pasillo y baile de fin de curso. Vivirá con una familia metodista, la cual esconde un secreto que debe averiguar y su hermano americano está suscrito a Playboy, todo un adelanto social para nuestro personaje, más acostumbrado a la arraigada ética y moralidad eclesiástica existente en España. También se verá atraído por  la oferta de ocio existente en el país de las oportunidades, gracias a la cual podrá asistir a diversos conciertos, como por ejemplo el de The Police.

La picaresca del personaje, unido a sus continuas escenas patéticas y etílicas hacen de California 83 una novela extremadamente divertida (siempre y cuando te guste el humor del autor, claro está).

La segunda parte de las aventuras de Pepe, se titula Chorromoco 91. El personaje vive sus últimos años de universidad mermado por la habitual incertidumbre del estudiante que sabe que se acaba su tiempo de juergas y borracheras y que siente una profunda animadversión a eso de trabajar. Si calificaran el número de cervezas bebidas en una noche, las veces que ha sido rechachorromoco-911zado por una mujer y la asistencia a los bares, sin duda, tendría una matrícula de honor y no un raspadito en todas las asignaturas.

Encontraremos varias referencias a su experiencia anterior en California, se reencontrará con parte de su pasado y, por supuesto, Pepe Colubi vuelve a hacer gala de su gran conocimiento musical y televisivo, a la vez que ofrece una radiografía de la España de los 90.

En definitiva una novela muy gamberra y divertida totalmente recomendada. Una digna segunda parte.

Más sobre Pepe Colubi:

No ha conocido el trabajo estable, pero ha colaborado, más de lo que le habría gustado, en diarios, radios y programas de televisión.

Colabora en la revista Cinemanía y recientemente dejó de hacerlo con El Jueves y forma parte del programa Ilustres Ignorantes de Canal Plus, con el cual gira por los distintos teatros de nuestro país.

Entre otros libros ha publicado El ritmo de las tribus, La tele que me parió y Pechos fuera.

Puedes seguirlo en twitter @pepecolubi

 

No sólo de flamenco vive Andalucía (2) Jarcha

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Un grupo totalmente distinto a La Jambre es Jarcha. Formación originaria de Huelva y creada en 1972. Más orientada a la canción protesta y a versionar poemas de Miguel Hernández, Alberti o Lorca (entre otros), tuvo una gran importancia durante la Transición Española. Un grupo que tiene a sus espaldas 14 discos y más de 3000 conciertos en España y Europa y cuya canción Libertad sin ira es todo un himno, aunque fuera censurada allá por el año 1976.

La importancia de este grupo no es sólo la recuperación y divulgación de canciones tradicionales, sino que se convirtió en la voz de toda una generación. Canciones como Andaluces de Jaén, Cadenas, Segadores o Elegía son, quizás, las más representativas del grupo onubense que en la actualidad siguen en activo, aunque el último álbum (editado en 2011) se aleja un poco de lo que nos tenían acostumbrados y algunos de sus miembros, como por ejemplo Ángel Corpa, tienen proyectos individuales no tan orientados al folk pero si en la línea del estudio de la obra de diferentes poetas.

En mi opinión, ahora mismo son una sombra de lo que fueron, pero sin duda, nos queda su gran legado.

 

 

 

 

8 películas españolas

1) La lengua de las mariposas.

Película poética, entusiasta y en ocasiones dura, dirigida por José Luis Cuerda y basada en el relato de Manuel Rivas.

2) Cuando todo esté en orden.

El reencuentro de un padre con su hijo drogadicto. Realista, humana y emotiva.

3) Amanece que no es poco.

Película de humor absurdo odiada y admirada a partes iguales.

4) La flaqueza del bolchevique.

En ocasiones estremecedora y en otras morbosa. El odio, el  amor y la incomprensión aparecen progresivamente a lo largo de toda la película. Basada en la novela de Lorenzo Silva.

5) Te doy mis ojos.

Sobrecogedora y por desgracia, real como la vida misma. Es la historia de la mujer maltratada y del maltratador, de los que miran y los que callan. Increíbles Luis Tosar y Laia Marull en sus respectivos papeles.

6) La torre de Suso.

Simpática película sobre la amistad protagonizada por Javier Cámara.

7) La caja 507.

Cine negro español de calidad dirigido por Enrique Urbizu e interpretado por Antonio Resines y José Coronado. Buen guión, acción y suspense de principio a fin.

8) Barrio.

Espontánea historia de tres amigos que viven en un barrio de la periferia madrileña en busca de la felicidad, llena de matices sociales y que mezcla el humor con alguna parte trágica.

No sólo de flamenco vive Andalucía (1) La Jambre

Es muy fácil encasillar a la música andaluza con el flamenco. Sin duda, es un gran patrimonio, pero antes del flamenco existían diversas influencias musicales, debido a la importancia de nuestra región y a los distintos asentamientos y confluencia de culturas, como la griega, la romana, la tartésica y la islámica. La realidad es que Andalucía cuenta con grandes grupos de folk que no solo se dedican a interpretar canciones, sino que hacen un gran trabajo de investigación y recuperación de la música tradicional, además de adaptar esas canciones olvidadas a los nuevos tiempos.

Os mostraremos, en varias entradas, algunos de las formaciones andaluzas más importantes de la escena folk.

La Jambre

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La Jambre es una formación jerezana creada en 2003, compuesta por José Cabral, Antonio de Magdalena, Pepe Torres, Hendo, Ismael Colón, David Guillén y Marcos Plada. Nada más comenzar recibieron infinidad de premios y han participado y representado a España en  grandes festivales internacionales de  música folk.

Sin duda, en muy poco tiempo, La Jambre se ha convertido en unos de los mayores representantes del folk andaluz y en una referencia a nivel nacional.

Su primer disco, Saltalindes, es considerado como uno de los diez discos más relevantes de la música folk de nuestro país en la última década. En este disco recuperan canciones populares jerezanas como por ejemplo “El río de Cartuja” y tiran de antiguos villancicos aportando su toque personal. Dos canciones propias y el carácter festivo y picaresco de muchos temas del disco, lo convierten en un imprescindible.

En la misma línea se mantiene su segundo disco Las lunas de Astarté, donde sigue destacando su impecable sonido y en el cual encontramos más canciones instrumentales en comparación con el anterior disco, como por ejemplo “Ay que oló“, “Gloria” , “Pasacalles de Hornillos” y “La hora de la siesta“. Sin duda, otra joya.

spotify:artist:0yp93ZWQLeaSqfb5Otl80l

La Jambre en Facebook https://www.facebook.com/pages/La-Jambre/243659085370

A José El Cabrero

Fue allá por los 90. O quizás más adelante, no sé.  Mi padre saca un cassette de la guantera y suena un fandango que dice “piden tierra y se la niegan, tierra para trabajar, hay otros que piden más, armas pa hacer la guerra y a esos sí que se las dan“.

Era aún demasiado pequeño para comprender el trasfondo de esa frase, pero algo me decía que ese señor de la portada decolorada por los años y el sol con aspecto de Clint Eastwood en sus tiempos de Western quería decir algo.

Pasaron los años y en el coche seguían sonando las canciones de El Cabrero, ya en distintos formatos. Cuando la edad no me permitía comprender todo lo que decía me limitaba a escucharlo mientras viajábamos y atendía a las explicaciones de mi padre sobre palos del flamenco, cantaores, la vida del campo, el estilo de vida de este señor que canta.

Fui creciendo y comprendiendo cada uno de los versos de José Domínguez y lo más importante, la verdad que no esconde, sino que se manifiesta en cada uno de ellos. Esa verdad que veía en la calle.

Cuando era pequeño e inocente, me preguntaba porqué había tan pocas personas como ese señor hablando de desigualdad, porqué no veía a este cantaor en la tele explicando todas esas injusticias que denunciaba a través de su arte. Más tarde comprendí que ciertas personas huyen de esa verdad y consiguen sus propósitos a través de la mentira y la estafa y que esas personas creían tener poder para callar a un humilde cabrero de Aznalcóllar, pero estaban muy equivocados.

Hoy en día, El Cabrero sigue siendo un referente del flamenco y de la lucha contra la injusticia. Nadie silenciará su voz, porque su cante corre de boca en boca, pa que el pueblo sepa quien lo engaña y quien lo explota.

 

El gorrión

En mi casa había un gorrión que siempre ha vivido libre. Hace poco, un conocido me preguntó cuantos años tenía y afirmé que tenía al menos tres o cuatro años menos de los que tiene. Lo dije muy seguro, sin pararme a pensar.

La realidad es que tiene unos cuantos más, pero para mí llegó un momento en la vida que el tiempo se paró y dejó de crecer. Al fin y al cabo, el gorrión siempre será el pequeño de la familia.

Aún siendo pequeño, siempre fue un paso por delante e incluso fue el primero que se atrevió a volar. Casi no necesitó ayuda para nada, el mismo se valía.

En varios de sus vuelos estuvo a punto de perderse, pero una y otra vez enderezaba el rumbo hasta conseguir llegar a su destino. Quizás escogió el camino más largo, pero lo importante es que lo logró.

A día de hoy, es más libre que nunca. Ha crecido y ha cambiado. Pero para mí siempre será el pequeño gorrión que volaba por la casa de un lado a otro.

La herencia

Puedes quedarte con todo.

Con los libros y los muebles. Quédate también con aquella vieja cafetera de latón con la que preparaba el café cada mañana. No busques joyas porque no encontrarás ninguna. Lo poco que tenía no era para ella, sino para su familia. Porque así era su vida; trabajar y trabajar para que no les faltara de nada.

Llévate las fotos, el menaje y cualquier pequeño ahorro que tuviera que yo me quedaré con la tristeza y la pena.

Puedes quedarte con todo, que yo me quedaré con todas las tardes y su mirada.

Me quedaré con su recuerdo.

Asesinato en el banco

– Coño, Javier, cuanto tiempo. No me digas que vienes a pedir una hipoteca. Vienes tarde joder, ya ni regalamos una vajilla cuando se abren una cuenta. Bueno, siéntate. Cuéntame a que debo tu visita.

– Vengo para hablar de tu compañero Miguel Real.

– Joder. Una desgracia. La verdad es que nos hemos quedado de piedra y algunos están acojonados. Ya sabes, con la crisis, las protestas contra los bancos y los radicalismos y ahora esto, pues quieras que no uno le da más de una vuelta a la cabeza.

– ¿Estaba amenazado su compañero?

– No creo. Sinceramente, era un tio raro. Se relacionaba con los demás lo necesario. Hola, buenos días. Cosas relacionadas con el trabajo. Adios, buenas tardes. Poco más. Si lo estuviera, dudo que nos lo hubiera comunicado. Ya te digo que se relacionaba lo imprescindible y nunca hablaba de temas personales.

– ¿Algún compartamiento fuera de lo normal durante el último mes o las últimas semanas? Cualquier cosa fuera de la rutina, nerviosismo, intranquilidad.

– Nada fuera de lo normal. Sinceramente creo que puedo ayudarte poco en este tema. De la vida personal de Miguel conocemos muy poco. Donde vivía, que no tenía padres y poco más. No se le conoce mujer, novia ni nada por el estilo. Tampoco se sabe si era muy putero o no. Imagino que sí. De alguna forma se tendrá que desahogar el hombre. Imagínate los corrillos que se han montado aquí en relación a esto. Aquí el que más o el que menos se conoce la mayoría de los puticlubs de la capital y alrededores y nadie ha visto nunca a tal frecuentándolos. A lo mejor le gustaba otro tipo de cosas y en otro barrio. Se que está feo hablar así de un muerto, pero es que realmente lo único que te puedo decir sobre nuestro conocido común son meras suposiciones, chismes y cotilleos.

– Un hombre misterioso. Con dinero y poder pero solitario. Suena a novela barata.

– Jajajajajaja. Bueno, tu eres el detective, seguro que encuentras algún sentido a todo esto. Por cierto, ¿cómo va el negocio?

– Mal. Por suerte tengo todo pagado, así que no vendrá ningún hijo de puta como tú y tus socios a quitarme nada.

– ¡Jajajajajaja! Eso es lo de menos. Siempre podemos coger tus ahorros, especular y perderlos jajajajaja.

– Si no te conociera como te conozco, te pegaría dos hostias por decir eso, Fermín.

– Jajajaja yo estoy totalmente tranquilo. Lo peor que me puede pasar es precisamente eso, que alguien me vea por la calle y me pegue dos hostias. Por lo demás, ¡bah! Esto está totalmente controlado. Tenemos a un ex ministro como presidente, contactos en los más altos cargos de las principales empresas, jueces, ex presidentes, etc, etc. Si pasa algo grave, pues nada, haremos el paripé. Nos llamarán a declarar, mentiremos como bellacos y como mucho un par de días en la cárcel. Al tercero, de nuevo aquí sentado en la oficina. Que se quejen, manifiesten y que hagan lo que les salga de la polla. La banca siempre gana.

– Lo tenéis bien montado. Si señor. Bueno Fermín, no te entretengo más. Solo una cosa más. ¿Podría hablar con el director? Los jefes siempre saben algo más, lo controlan todo.

– El director casi no recibe a nadie. Pero dado el caso que investigas y que eres conocido mío, hablaré personalmente con él para que te reciba. Te llamo en un par de días y te confirmo.

– Muchas gracias. Bueno, hasta la próxima.

– Hasta la próxima. Espero sea con unas cervezas de por medio. Cuídate y no te metas en líos, que ya eres mayorcito.

Dueña de sus besos

Tengo que aceptar que no siempre fueron míos sus besos, ni tampoco sus caricias.

Que sus pupilas al mirar ya se dilataban, que otro abrigó sus inviernos. Ya no importa, ni tampoco quién.

Quizás ya lo olvidó. O tal vez no.

Quizás otro amor marchó con un atardecer. Se ocultó en el horizonte, para no volver jamás. Las llamas quedaron en brasas extintas, las hojas caducas en su final irrevocable sobre el suelo. Quedó en el mar, entre las olas de la orilla.

Ahora guardo con celo cada uno de sus besos. Creyéndome dueño de algo que únicamente es suyo. Nada me pertenece. Es ella, la que me regala cada momento, cada susurro al despertar. Y yo pensando que otro tuvo sus besos, siendo ella la dueña de todos. Él, al igual que yo, no tuvo nada.

Tráfico de palmeritas

La sala de la comisaría estaba repleta. Autoridades, periodistas locales, prensa internacional.

Aquel día se anunciaba algo sin precedentes en nuestro país, una gesta que hubiera sido imposible sin la gran labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Salieron de una sala contigua, el Comisario y el Alcalde de la ciudad de Chipiona a la vez que se encendían los focos de las cámaras de televisión y saltaban los flashes. En ese momento y con la satisfacción grabada en su rostro, tomó la palabra el alcalde.

Buenas tardes a todos los presentes. Hoy es un día muy importante para la ciudad de Chipiona y para el Estado español. Con la acción llevada a cabo por nuestros agentes, se ha dado un duro golpe contra el repostráfico.

Desde la alcaldía, queremos dar la enhorabuena a la Policía Nacional por su labor fundamental en la defensa de los ciudadanos y ciudadanas y a la vez agradecer a la Policía Local su estrecha colaboración, ya que sin ella no hubiera sido posible acabar con éxito esta operación. De nuevo, enhorabuena a todos los agentes que han participado. Muchas gracias.

Mientras sonaban los aplausos, bajaba del atril a la vez que subía el Comisario, en lo que parecía una coreografía perfectamente ensayada.

Buenas tardes. Como Comisario, quiero unirme a las felicitaciones y por ello doy mi más sincera enhorabuena a los agentes que han llevado a cabo esta difícil operación y en especial al grupo de Chocoticos. Es un orgullo para el Cuerpo y un triunfo en cuanto a la función del mismo, que no es otro que velar por la seguridad de los ciudadanos y ciudadanas.

Evidentemente no es una operación que se lleve a cabo de la noche a la mañana. Ha sido un proceso de años, con la peculiaridad de que los detenidos actuaban en periodos estivales, por lo que el seguimiento durante el resto del año era muy complicado. Su modus operandi era muy sencillo pero estaban muy bien organizados, incluso hay células en otras playas de la provincia, como son las de Sanlúcar de Barrameda, Rota y Chiclana que están siendo intervenidas en estos momentos. Temíamos que ampliaran su marco de actuación por toda la Costa del Sol y el Levante, pero con estas intervenciones hemos erradicado cualquier posibilidad.

Por último, y una vez  más felicitar a todos los que han colaborado en esta exitosa operación. Buenas tardes y muchas gracias.

De nuevo arrancaron los aplausos, especialmente animados los que provenían de los agentes situados en el lateral de la sala.

Una vez terminado el estruendo, comenzó la ronda de preguntas.

– Señor Comisario, ¿puede comentarnos cual fue el primer indicio? El que generó la alarma y activó el dispositivo.

– El primer indicio provenía de un informe de la INTERPOL debido a que se encontró una caja de dulces en el equipaje de un turista inglés que veraneaba en Chipiona. El personal de seguridad del aeropuerto de London Stansted lo requisó y alertó a la policía, y estos a su vez derivaron la incidencia a INTERPOL. Mandaron la caja incautada a Madrid para su análisis.

– ¿Qué contenía la caja?

– Contenía 250 gr. de carmelas, con crema pastelera de gran pureza.

– ¿Qué nos puede decir de los detenidos?

– No tienen antecedentes. Como he comentado antes, estaban muy bien organizados. Vivían en un barrio humilde de Jerez, pero creemos que era una tapadera, debido a las altas ganancias que obtenían con la venta de bollería a pie de playa.

– ¿Cuánto se ha incautado?

– Quiero subrayar que ha sido el mayor golpe policial contra el repostráfico. La cantidad incautada asciende a una caja de ocho unidades de palmeras de chocolate, una caja de seis unidades de cortadillos y seis tocinos de cielo.

– ¿Qué se va a hacer con todas las pruebas una vez terminado el proceso?

– El protocolo exige la destrucción de las mismas.

– Señor Comisario ¿ Qué son esas manchas de chocolate de su uniforme?

No se aceptan más preguntas. Buenas tardes.

¿Qué hay de lo mío? (La presidenta, 2ª parte)

Las calles estaban solitarias y tan solo el sonido de sus espuelas mermaban el silencio.

Entró precipitadamente con su rifle en el saloon, donde todos bebían y reían. Todos se volvieron hacía la puerta y silenciaron.

– Devolvedme la asociación. Dijo mientras apuntaba hacía los presentes.

Todo el mundo estaba en silencio.

– ¡Qué me devolváis la maldita asociación!

Pero si no es tuya, gilipollas.

Acto seguido, aquel hombre alterado y que portaba su rifle disparó directamente al pecho de aquel que se atrevió a dirigirle la palabra.

Todos miraban con asombro el cadáver del joven Billy en el suelo.

De entre la masa salió el sheriff.

– Tranquilo Fat Joe, tranquilo. Dijo mientras gesticulaba con las manos.

– En la herencia dice claramente que la asociación me pertenece.

– Mira Joe, todos sentimos lo de tu hermana, pero no podemos hacer nada por ti. Suelta el rifle y hablamos. No me importa que hayas matado a Billy, era un capullo, no creo que nadie lo eche de menos.

– ¿Y que hay de lo mío?

– Haz lo que hacen todos Joe. Busca oro, comercia en Missisipi, cómprate un rancho en Texas o inventa una nuevo remedio engañabobos joder. La asociación ya pertenece a Oregón.

– ¡Y una mierda! Dijo mientras cargaba el rifle.

– No me hagas sacar el revolver. Si lo hago ya sabes que pasará. Aparecerás en el sucio suelo de este saloon con una bala entre las cejas y a nadie le importará, seguirán bebiendo hasta emborracharse mientras tu cuerpo permanece ahí tirado. La música sonará, las bailarinas seguirán bailando y el whisky seguirá corriendo por las gargantas de todos estos desgraciados. Esto es el puto Oeste. Mañana, en este mismo lugar, probablemente morirá otro hijo de puta como tú, en una partida de naipes ¿y crees que a alguien más le importará? Ni siquiera la esposa llorará la muerte del borracho de su marido.

Es tu última oportunidad Fat Joe. No voy a consentir que sigas dando por culo a mi ciudad. Dame el rifle y vete.

– ¡Devuélveme mi puta asociación! (dijo mientras apuntaba directamente al sheriff)

Se oyó un disparo en el silencio del saloon. Como predijo el sheriff, el cuerpo inerte de Fat Joe se encontraba en el suelo, con los ojos abiertos.

– Ponme un whisky Bob. Estos hijos de puta me dan sed.

Oda al Ford Escort

El viaje ha llegado a su fin.

Han sido 19 años dedicados a la familia, aguantando todo tipo de situaciones.

Hoy me ha comunicado mi padre que su coche, nuestro coche, nos ha dejado para siempre. Nuestra tartana ha decidido que el viaje acaba en el trayecto El Puerto – Jerez, que cobra sentido dado que ha sido su trayecto por excelencia. Murió en el mismo lugar donde nació, podríamos decir.

Ese coche es una chatarra“, me decían. “Esto es carne de perro“, contestaba yo.

Nuestro coche no era un coche sin más. En él hemos vivido buenos y malos momentos. Hemos viajado por toda España e incluso parte de Europa.

Sí. Esa chatarra, como decían algunos, realizó más de 2000 kilómetros hasta Alemania y no precisamente en su juventud. Aguantó estoicamente las distintas carreteras, peajes y condiciones climatológicas que se presentaron por el camino.

Con él se van los recuerdos que albergan en su interior.

Los domingos de playa de mi infancia, mientras jugaba al veo, veo con mi hermano. Con peleas incluidas por hacer fullería. Los viajes al pueblo con mi abuelo, las cintas de Camarón de mi padre, que me dejaron claro que por mucho que yo intentara imitarlo en el coche, nunca sería cantaor flamenco. Ni ningún tipo de cantante.

Quedan también en el recuerdo los fines de semana en la sierra. Los bocadillos de chorizo en su interior, aparcado en el campo mientras la lluvia se apoderaba de Grazalema.

Chistes, canciones, juegos, riñas, risas. El brazo de mi padre fuera de la ventanilla, anticipándose al anuncio de BMW. Mi hermano y yo dormidos en la parte trasera.

Ya no nos sorprenderá con un nuevo ruido, que en los últimos años se convirtieron en una auténtica orquesta de averías debido al paso del tiempo.

Lo peor de todo es saber que la industria automovilística ya no creará a ninguno como tú, que resista tantos años sin apenas cuidados. A lo sumo 10 años si tenemos suerte. Eran otros tiempos.

Terminó pelearse con la ITV para que pasaras la revisión, los golpes, abolladuras, arañazos que te provocaban mi hermano, que quizás era menos consciente de tu fragilidad y edad.

No te podíamos pedir más. Has cumplido tu propósito con la familia. Has aguantado hasta el final, pero a todos nos llega nuestra hora.

Te recordaré siempre como mi primer coche. Con el que practicaba en una explanada el examen de conducir, el que desde pequeño pilotaba por los carriles del campo de mi tío. El coche de las tardes de lluvia con mis amigos en el interior, comiendo patatas y pipas.

Gracias por todos los recuerdos.

Me perdí en la ciudad

Me perdí en la ciudad, buscando tu aroma entre las calles, tu nombre en los muros pintados. Busqué tu reflejo en las ventanas, el sonido de tu risa en el aire.

Me adentré por lo que parecía el casco antiguo, entre callejones grises y casas maltratadas por el tiempo con la esperanza de encontrar una pista que me llevara hasta tus labios.

Te busqué y me perdí en mi ciudad, en el silencio y la oscuridad de la noche, sabiendo que no te encontraría y que permanecería por siempre preso de la soledad, alejado de tu cuerpo y tus besos.

La biblioteca

Aquella biblioteca albergaba algo más que numerosos tomos, algo más que historia en los polvorientos libros y algo más que un silencio que parecía casi funerario. Tras sus paredes se encontraba uno de los mayores secretos de la historia, a los cuales he dedicado la mayor parte de mi vida, por los cuales muchos quedaron en el camino y que hoy no podrán saborear este amargo sabor a victoria, a este éxtasis contenido entre cuatro muros que merman mi alegría inicial y con un descubrimiento que carece de valor si no es mostrado al mundo.

Y hoy permanezco aquí sepultado, escribiendo estas palabras con la esperanza de que alguna vez alguien las encuentre, aunque quizás ya no estaré para contarlas.

#lavecina

Me encanta ver su cara todas las mañanas, como camina hacía la cocina para preparar café y ver sus labios posados sobre la taza mientras lee las últimas noticias a través de su ordenador.

Adoro ver como se maquilla frente al espejo, como se recoge el pelo, como traza con el lápiz las líneas sobre sus párpados. Siempre estoy con ella, en especial durante sus noches de insomnio, donde sin mediar palabra consigo que duerma.

También debo decir, que en ocasiones sufro por ella, cuando la veo discutir por teléfono, cuando llega a casa y se sienta a llorar en la cama, cuando tras el llanto mira al infinito en busca de alguna respuesta. Cuando esas lágrimas permanecen en sus ojos día tras día, cuando se ahoga en su propia soledad.

Pero todo esto desaparece cuando algunos días al despertar veo que en su rostro radia esa luz, cuando amanece con una sonrisa que ilumina el día, cuando se que es feliz y sus pupilas aparecen dilatadas cuando se asoma a la ventana.

La veo todos los días, por las mañanas, cuando vuelve de trabajar, por la noche cuando duerme. Odio verla caminando hacía la puerta, porque se que se marcha. Amo verla en su habitación y contemplar su espalda desnuda, que apague la luz y que la luz de la farola ilumine su figura.

Las palabras sobran entre nosotros, tan solo necesito mirarla y enamorarme cada día de sus labios, su sonrisa y su mirada.

Lástima que no sepa que estoy junto a ella, al otro lado de la ventana.

A mi abuela

Vive en mi un recuerdo, de un patio lleno de jazmín, de blancas paredes y losas superpuestas a capricho.

Vive en mí tu recuerdo. Del aroma a café recién hecho, de una pequeña cocina, del caluroso verano sentado en los escalones de la entrada.

Te recuerdo. Tus manos y tu sonrisa. Tu lucha, tu fuerza. Todo lo que me diste y nunca te agradecí. Duele tu marcha, como cuando falta una madre, aunque lo fuiste sin darme la vida. Me diste mucho más.

Duele no darte todo lo que me diste, ni siquiera puedo llorar por ti. El dolor que sentía al verte se incrementa aún más al saber que nunca más volveré a hacerlo. Las lágrimas no consienten recorrer mis mejillas, pero me ahogan por dentro, cada vez más.

Que te vayas y sentir que te he fallado es lo que más me duele. Espero que allí donde estés puedas perdonarme.

Mientras tanto viviré con el recuerdo de la brisa en la azotea, del rumor del agua en los arriates y del reflejo del sol en tu ventana.